Para ti y para todos

14 diciembre 2007

fReak

Un mundo imaginario en una cabeza imaginaria, de una mujer imaginaria... diría Nicanor Parra.
Pero, ¿quién sabe lo que es real y lo que no?, ¿Porqué el loco habla con una seguridad contradictoria, al igual que alguien "normal"?. ¿Porqué la distinta forma de ver un objeto puede causar tal conmoción, que genera distancia de ciertos grupos?. No tengo idea.
Vivimos en un mundo inventado, nuestra vida, muchas veces no es tan mala, ni tan buena como creemos, simpre es bueno tener un poco más abiertos los ojos, para observar que a nuestro lado, y no sólo en frente, pasan cosas. También deberíamos abrirlos, para poder auto-observarnos. El espejo te puede entregar una cierta distorción, decir que tu ojo izquierdo es el chueco, cuando siempre lo fue el derecho. Es díficil poder averiguar dentro de la mente de alguien, porque la capacidad que tenemos para imaginar, nos convierte en mentirosos, o en poetas. Porque invertir el sentido, o tachar de inmadurez la exageración, es símbolo de envidia hacia quién sin maldad y sin segunda intención, agrega colores a un cuadro antiguo.
¡Cuántas veces! ¿cuántas? Ayudar al ciego a experimentar aunque sea por segundos, que también forma parte de una sociedad, demostrar al sordo, lo maravilloso que puede ser la música sin que la pueda escuchar, Entregar amor a algún niño del que muchos se asusten.. Pequeños detalles que no pecibimos al tener los ojos muy juntos, o que no vemos al pasar el lado, y cerrar nuestros párpados.
Y el tiempo?, para el impuntual, siempre será algo que el manejará, pero para el organizado, el que ordena su vida meticulosamente: el impuntual será su enemigo. Y po lo general estará peor.
Abrir los ojos ante un reloj y cerrarlos antes palabras.. ¿?. Hay cada cosa..
La vida no se hizo para sufrir, ni siquiera para disfrutar, pero quién dispuso esas condiciones ?
EL depresivo hará lo posible porque su vida acabe de la forma miserable y precaria en la que se siente. El que la suerte y éxito han tocado recientemente, deseará vivir lo suficiente para poder compartir, lo maravilloso de su sino.
La locura es sólo la caída hacia un lado, hacia el otro lado de la puerta, nada más que eso. Y todos alguna vez, hemos tenido un equilibrio que aún nos matiene en el umbral.

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